Soy Henry Trelles, y esta es la historia de cómo un minimarket de barrio terminó convirtiéndose en un sistema para todo tipo de negocios en Ecuador.
Mi minimarket, El Ahorrito de Sofía, fue el punto de partida de todo esto. Cuando empecé, contraté un sistema de facturación que se suponía iba a facilitarme la vida — pero terminó siendo demasiado complejo, nada amigable, y lejos de lo que yo necesitaba para atender mi negocio del día a día.
Un día decidí que, si el sistema que necesitaba no existía, lo iba a construir yo mismo. Le puse FactuSOF en honor a mi primera hija, Sofía — el nombre lleva su marca desde el primer día.
Además del minimarket, manejo mi propio ISP y controlo mis redes día a día — así que construir un sistema propio, robusto y confiable no me era un terreno del todo desconocido. Esa mezcla de conocer el negocio desde el mostrador y la tecnología desde la infraestructura es la base de FactuSOF.
En el camino tuve muchos problemas, y hasta accidentes. Pero gracias a Dios sigo aquí, para poder servir a los demás. Soy cristiano, y esa fe es la que me sostuvo en los momentos más difíciles. Si algo aprendí es que, con la ayuda de Dios primero, siempre se puede — y los sueños se cumplen.
FactuSOF nació para minimarkets, pero mi visión va más allá: si mañana una ferretería, una farmacia, o cualquier otro tipo de negocio necesita un sistema que de verdad les sirva, quiero poder ayudarlos también. Este sistema es para todos los que, como yo, alguna vez sintieron que las herramientas que había en el mercado no estaban a la altura de lo que necesitaban.
30 días gratis, sin tarjeta de crédito. Con la ayuda de Dios primero, siempre se puede.